La ciudad de El Vendrell acoge el inicio del Festival Internacional de Música Pau Casals, que este año alcanza su 45ª edición. Este certamen conmemora el 150 aniversario del nacimiento del célebre violonchelista y activista por la paz, Pau Casals, y centra su programación en el instrumento que definió como su mejor amigo.
El festival, impulsado por la Fundació Pau Casals, la Associació Musical Pau Casals y el Ayuntamiento de El Vendrell, tiene como objetivo mantener el espíritu de Casals de acercar la música al pueblo. El Auditori de Sant Salvador, situado frente a la antigua residencia de verano del músico, será el escenario principal de los conciertos.
La inauguración, este viernes a las 20:00 horas, contará con la participación del violonchelista Daniel Müller-Schott y la pianista Annika Treutler. La programación de este año destaca la presencia de intérpretes que fueron discípulos de Pau Casals, como Miklós Perényi, así como otros nombres relevantes como Truls Mørk, Marie-Elisabeth Hecker y Edgar Moreau.
Uno de los momentos culminantes será la actuación del ganador del concurso Queen Elisabeth, Ettore Pagano, quien tendrá el privilegio de tocar el violonchelo Goffriller de 1700 que perteneció a Pau Casals durante 60 años. Este instrumento histórico volverá a sonar en El Vendrell después de once años, en el concierto de clausura del festival el próximo 21 de julio.
Además del recuerdo a Casals, el certamen extenderá un "abrazo a Puerto Rico", lugar de residencia del violonchelista y cuna de su esposa Marta Casals, con la actuación de la soprano puertorriqueña Natalia Santaliz. También se mantendrá la iniciativa inspirada en el Marlboro Festival, un encuentro de jóvenes virtuosos de todo el mundo.
Un total de 14 músicos jóvenes colaborarán con artistas más experimentados en diversos escenarios, incluyendo el Museu Pau Casals y la plaça Nova d'El Vendrell. Esta conmemoración se alargará hasta finales del próximo año, con actos en El Vendrell y en todo el país.
Pau Casals fue reconocido no solo por su genialidad musical sino también por su compromiso con la paz mundial, protestando contra totalitarismos e injusticias. Fue invitado cuatro veces por las Naciones Unidas y estrenó el Himno a las Naciones Unidas en 1971, recibiendo la Medalla de la Paz.




