El individuo utilizaba un palo para romper los cristales de los vehículos, sin intentar acceder al interior ni robar nada. Según fuentes policiales, ya había causado daños similares en otras calles de la localidad.
La colaboración ciudadana, con el aviso de un vecino a la Policía Local, permitió iniciar un rastreo que culminó con la localización del sospechoso en la zona del aparcamiento del Blanquet, donde también había causado desperfectos.
Los propietarios de los vehículos descubrieron los daños en la mañana de este jueves. Uno de los afectados explicó que había aparcado su coche en el Blanquet el miércoles por la noche y tenía previsto emprender el viaje de regreso este jueves, pero desconocía si podía hacerlo debido al estado de la luna delantera.
Según informaciones, el individuo dormía en un camino de la urbanización del Alorda y no era un habitual de la zona. Una vez detenido, será puesto a disposición judicial.




