Estas cámaras incorporan sistemas avanzados capaces de detectar embarcaciones, reconocer matrículas e identificar acciones irregulares en zonas protegidas. La información recogida se gestiona desde la sala de control central de los Agentes Rurales, permitiendo una actuación más eficaz ante las infracciones detectadas. Esta tecnología se plantea como una herramienta complementaria a los métodos de vigilancia tradicionales.
La instalación de estos dispositivos forma parte de una estrategia de vigilancia anunciada por la Generalitat de Catalunya, que ya ha realizado una prueba piloto con siete dispositivos en ubicaciones estratégicas del parque. El Cap de Creus fue elegido como punto de partida por la creciente presión turística que sufren sus espacios naturales, a menudo impulsada por la difusión en redes sociales, lo que supone un reto para la conservación de un entorno con una elevada riqueza de biodiversidad y especial fragilidad.
La directora general de Agentes Rurales, Elisenda Pérez Esteve, explicó que las nuevas cámaras permitirán ampliar la capacidad de vigilancia y llegar a lugares de difícil acceso físico, sin que ello implique la sustitución de los agentes, sino su complementación para mejorar la eficacia.
El proyecto se integra dentro del programa GovTech Catalunya, buscando aplicar la innovación tecnológica a los servicios públicos. El secretario de Telecomunicacions i Transformació Digital, Albert Tort, destacó el uso positivo y ético de la inteligencia artificial para la protección de espacios naturales. Además de la detección de infracciones, estos sistemas podrían utilizarse para el seguimiento de fauna y para conocer la afluencia de personas.




