La jornada estará marcada por un ambiente seco y temperaturas elevadas que se intensificarán durante las horas centrales del día. Las mínimas registradas durante la madrugada en Barcelona se han situado entre los 24 y los 26 grados, lo que ha impedido un descenso térmico significativo.
Según los datos disponibles, la máxima experimentará un ligero ascenso de entre 1 y 2 grados respecto a las jornadas anteriores. A pesar del calor, la humedad se mantendrá en niveles bajos, provocando sensación de bochorno solo en las zonas más cercanas a la línea de costa gracias a la entrada de la brisa marina por la tarde.
La tendencia meteorológica indica que el episodio de calor no tocará techo de forma inmediata. Se prevé que las temperaturas continúen con una tendencia al alza a lo largo de la próxima semana, sin esperar el pico máximo hasta finales de la semana, concretamente entre jueves y viernes.




