Este pacto, anunciado oficialmente, otorga al consistorio la gestión directa de un tramo continuo que abarca desde la zona de la Barceloneta, a la altura de la calle Pepe Rubianes, hasta el límite con Sant Adrià de Besòs. Esta área incluye espacios tan diversos como el Port Olímpic y la zona del Fòrum, marcando una nueva etapa en la gestión del frente marítimo de la ciudad.
El acuerdo modifica la delimitación de la zona marítimo-terrestre establecida en 2009 y consolida el papel de la administración municipal en la gestión de un litoral que ha estado en constante transformación desde los Juegos Olímpicos de 1992. Las 62,8 hectáreas cedidas incluyen 354.000 metros cuadrados de zonas verdes, 206.500 de viales y 68.200 de equipamientos públicos, que ahora dependerán directamente del municipio para su mantenimiento y conservación.
La cesión se ha logrado tras casi 20 años de conversaciones entre las administraciones e incluye la condición de que estos terrenos no se destinarán a usos lucrativos. No obstante, se respetan las actividades económicas ya consolidadas, como el centro comercial, discotecas y dependencias de la AEMET, así como inmuebles previamente vendidos por el Estado.
“"Este acuerdo histórico refuerza la capacidad de la ciudad para decidir sobre su propia fachada marítima."
“"Se trata de una operación que acerca la gestión a la administración más próxima al territorio afectado."
Esta noticia llega poco después de que se hiciera público que la Generalitat de Catalunya también adquirirá las Tres Chimeneas del Besòs, en Sant Adrià de Besòs, para desarrollar el proyecto Catalunya Media City, un polo audiovisual y digital.




