La ciudad de Barcelona se enfrenta a importantes retos de movilidad durante la visita del papa León XIV, programada para los días 9, 10 y 11 de junio. Las autoridades han diseñado un extenso plan de seguridad y gestión del tráfico que implicará el cierre de numerosas calles y alteraciones significativas en el servicio de transporte público. Se prevé que los puntos más afectados sean la Catedral de Barcelona, el Estadi Olímpic Lluís Companys, la iglesia de Sant Agustí en el Raval y la Sagrada Familia.
El Ayuntamiento reconoce que la circulación por la ciudad, sobre todo en los distritos de Ciutat Vella y el Eixample, será considerablemente más compleja de lo habitual. Por este motivo, se recomienda a los ciudadanos utilizar el metro, que verá reforzado su servicio con convoyes adicionales en varias líneas para absorber el incremento previsto de pasajeros.
En el entorno de la iglesia de Sant Agustí en el Raval, el miércoles 10 de junio, se aplicarán cortes totales de circulación en varias calles cercanas desde el martes 9 de junio a las 7 h hasta el miércoles 10 de junio a las 23:59 h. Estas restricciones incluyen controles de acceso, regulación de peatones y la prohibición de aparcamiento para todo tipo de vehículos.
La Sagrada Familia será uno de los epicentros de la jornada del miércoles 10 de junio, con un perímetro de seguridad blindado en nueve manzanas alrededor de la basílica. Las restricciones de tráfico y aparcamiento estarán vigentes desde el martes 9 de junio por la noche hasta el jueves 11 de junio a las 2 h. Además, se prevén cortes de tráfico a lo largo del recorrido del papamóvil por la calle Rosselló.
La Catedral de Barcelona y el Palau Episcopal, residencia del pontífice, también sufrirán restricciones de tráfico desde el lunes 8 de junio a las 7 h hasta el jueves 11 de junio a las 10 h, afectando calles como la Avenida Catedral, Tapineria, Llibreteria, Call, Banys Nous y Palla.
El Estadi Olímpic Lluís Companys será escenario de una vigilia de oración el martes 9 de junio. Desde el lunes 8 de junio a las 7 h hasta el miércoles 10 de junio a las 2 h, se implementarán cortes de acceso y prohibición de aparcamiento en las vías cercanas como el Passeig Olímpic y la Avenida Estadi.
Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) reforzará el servicio de metro con más convoyes en las líneas L1, L3 y L5, y habilitará un servicio lanzadera hacia el Estadi Olímpic. La estación de metro de Sagrada Familia permanecerá cerrada el miércoles 10 de junio, y los trenes de las líneas L2 y L5 circularán sin detenerse. También se prevén modificaciones en varias líneas de autobús.
Rodalies y Ferrocarrils de la Generalitat también aumentarán la frecuencia de paso y la presencia de informadores y agentes de seguridad para garantizar la fluidez de los desplazamientos.
Los servicios de movilidad compartida, como el Bicing y otros operadores de bicis y motos compartidas, también se verán afectados dentro de los perímetros de seguridad, con cierre temporal de estaciones o alteración de recorridos.




