Mientras la mitad de Cataluña ya está de fiesta mayor y Barcelona empieza a pensar en las fiestas de Gràcia, Sants y La Mercè, el consistorio celebra la sesión plenaria de julio. Esta será la última antes del parón estival y de iniciar, en septiembre, el último año del mandato municipal, con la vista puesta en las elecciones municipales de 2027.
La sesión de este viernes se prevé tranquila, sin grandes carpetas ejecutivas pendientes. El alcalde, Jaume Collboni, aprovechará para asegurar la reelección de David Bondia como síndic de greuges de Barcelona, con el apoyo previsto de Junts, BComú y ERC.
El gobierno municipal del PSC deberá hacer frente a las críticas de la oposición por la situación de las obras e infraestructuras en la ciudad. Se debatirán los recientes incidentes como el incendio en las obras de la L5, el derrumbe en la R2 en Vallbona y el socavón causado por la tuneladora de la L9 en el Putxet. Junts pedirá un plan de apoyo para los comerciantes afectados por obras de larga duración, mientras que el PP solicitará explicaciones al alcalde sobre la gestión del socavón.
El pleno también coincidirá con la ola de calor que afecta la ciudad. Ante el cambio climático, tanto BComú como ERC presentarán propuestas para ofrecer ayudas municipales a los hogares más vulnerables para instalar sistemas de refrigeración como aires acondicionados, ventiladores y toldos.
Por su parte, Vox propondrá un cordón sanitario contra las entidades y asociaciones vinculadas a la venta ambulante, exigiendo que no reciban ninguna subvención municipal.




