La Comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda ha dado luz verde inicial a la Modificación del Plan General Metropolitano (MPGM) que afecta los entornos de las calles de Vilapicina y Mare de Déu de les Neus, así como las antiguas Cotxeres de Borbó. Esta propuesta, que abarca más de 27.500 m2 en el distrito de Nou Barris, responde a una reivindicación vecinal para corregir una situación de inseguridad urbanística desde 1976.
La MPGM busca poner en valor el tejido histórico del barrio, eliminando afecciones obsoletas para permitir la conservación y rehabilitación de las viviendas existentes, incluyendo la fachada de algunas fincas y la totalidad de la calle Vilapicina que hace frontera con la calle de Espiell.
Además, se prevé el reconocimiento de los espacios verdes consolidados y la incorporación de nuevos equipamientos públicos y alojamientos dotacionales. En materia de vivienda, el plan se centra en el reconocimiento de las viviendas afectadas y la generación de oferta pública.
La modificación se divide en dos ámbitos: el primero, de casi 10.000 m2, comprende la manzana entre las calles Vilapicina, d’Arnau y de la Mare de Déu de les Neus. El segundo, de más de 17.500 m2, corresponde a una parte de las antiguas Cotxeres de Borbó.
En el primer ámbito, además de preservar edificaciones y permitir nueva construcción de vivienda, se contempla la apertura de una nueva vía cívica que mejoraría la conectividad peatonal entre el Parc del Turó de la Peira y la plaza d’Álvaro Cunqueiro, condicionado a la decisión de los propietarios.
La propuesta del segundo ámbito consolida suelos como espacios libres, manteniendo los jardines de Can Xiringoi y la plaza de Carmen Laforet. Se reservan 1.400 m2 para un nuevo equipamiento público de 6.000 m2, donde se instalará una nueva guardería municipal, un centro infantil y unos sesenta alojamientos dotacionales.
Esta aprobación inicial es fruto del trabajo del Gobierno municipal y del distrito de Nou Barris, con diversas reuniones con los vecinos. Una vez superada esta fase, la MPGM se someterá a información pública para posibles alegaciones.
La modificación surge de una afección urbanística del planeamiento de 1976, que calificó gran parte del tejido histórico como zona verde sin ejecutarse, generando estancamiento y falta de rehabilitación. Desde 2021, estudios impulsados por los vecinos y el distrito han evidenciado el valor histórico y urbano del tejido de Vilapicina.




