La propuesta, que ya fue rechazada hace un año, ha salido adelante gracias al apoyo del PP y Junts, abriendo la puerta a la licitación de la compra de estas armas de electrochoque. La decisión llega tras un año de debate y ante el incremento de acciones delictivas en la ciudad.
El nuevo reglamento policial, que incluye el uso de las Taser, se debatirá en la comisión de Seguridad en julio y se votará definitivamente en el pleno de octubre. Una vez aprobado, se podrá iniciar el concurso público para adquirir las armas, con la previsión de que estén disponibles a mediados de 2027.
“"Si no hay nada que lo evite, las armas podrían estar disponibles a mediados del 2027."
El grupo municipal del PP, a través de su presidente, Daniel Sirera, ha reclamado que todas las unidades de calle dispongan de estos dispositivos, estimando que serían necesarias unas 150 unidades. En contra se han posicionado Barcelona en Comú y Esquerra Republicana.
La medida había sido rechazada anteriormente por Junts, que argumentaba la falta de diálogo con los sindicatos policiales. Ahora, con el cambio de postura, se abre la puerta a su implementación, aunque todavía queda por determinar la cifra exacta de armas que se adquirirán.




