Barcelona estudia proteger rótulos históricos ante la polémica de dos bodegas

El Ayuntamiento analiza cambios en la normativa para preservar la identidad de locales emblemáticos como Bodega Carol y Fermín.

Rótulo antiguo de bodega en Barcelona.
IA

Rótulo antiguo de bodega en Barcelona.

El Ayuntamiento de Barcelona ha abierto la puerta a modificar la normativa vigente para preservar rótulos históricos de establecimientos emblemáticos, a raíz de las polémicas surgidas con la Bodega Carol en el Clot y la Bodega Fermín en la Barceloneta.

La pugna por mantener rótulos antiguos que no cumplen las dimensiones actuales de la normativa municipal ha llegado a los tribunales y ha generado un debate sobre la preservación de la identidad de los locales históricos. La Bodega Carol, situada en la calle Aragó, ha llevado el caso a los tribunales tras recibir un requerimiento para retirar su letrero, que excede ligeramente la anchura permitida. Los propietarios argumentan que es un elemento identitario del barrio y que la infracción, si procede, habría prescrito.
Fuentes municipales han confirmado a EL PERIÓDICO que se está estudiando la posibilidad de introducir "ajustes en la ordenanza vigente" para hacer compatible el cumplimiento normativo con la conservación del "imaginario colectivo" que representan estos establecimientos. La voluntad es encontrar fórmulas que den respuesta a situaciones como esta, que también afecta a la Bodega Fermín en la Barceloneta.

"El Gobierno municipal quiere dejar claro que su voluntad es avanzar en fórmulas que permitan dar respuesta a situaciones como esta, incluida, si procede, la posibilidad de introducir ajustes en la ordenanza vigente."

Fuentes municipales
En la Barceloneta, la Bodega Fermín ya ha retirado su rótulo en forma de bandera, que sobresalía de la fachada, y negocia con el Ayuntamiento para preservar al menos el cartel frontal. Los propietarios expresaron "pena" e "indignación" ante la orden municipal, argumentando que no se respetan los signos de identidad del barrio y que muchos otros locales del entorno no cumplen la normativa.
La Bodega Carol, que data de 1939 y cambió las letras de su rótulo antes de 2015, se enfrenta a multas coercitivas de 750 euros. Sus copropietarios, que son abogados, han decidido luchar judicialmente para defender lo que consideran un símbolo del barrio, a pesar de que sus alegaciones iniciales y recursos han sido desestimados. El caso está pendiente de vista en el juzgado de lo Contencioso-administrativo número 3 de Barcelona.
La asociación Red Ibérica en Defensa del Patrimonio Gráfico ha pedido un "salvoconducto normativo" para rótulos antiguos, y los grupos municipales de ERC y PP han reclamado que la regulación incluya protección para establecimientos históricos. Este apoyo social y político ha impulsado la negociación para encontrar una solución para la Bodega Fermín.