Durante los meses de julio a septiembre, equipos municipales del Distrito de Ciutat Vella y el Institut Municipal de Paisatge Urbà (IMPU) revisan el cumplimiento de las ordenanzas de paisaje urbano, consumo y comercio de los locales en planta baja de La Rambla. El objetivo es facilitar la adecuación voluntaria de los establecimientos y corregir posibles deficiencias normativas.
Esta primera fase incluye asesoramiento técnico, información sobre ayudas y subvenciones para la mejora de la imagen comercial y de las fachadas, y servicios de asesoramiento lingüístico para fomentar el uso del catalán. Posteriormente, a partir de octubre, se iniciará una campaña de inspección para los establecimientos que no se hayan adecuado.
El teniente de alcaldía y concejal del Distrito de Ciutat Vella, Albert Batlle, ha destacado que esta actuación forma parte del compromiso municipal con la transformación integral de La Rambla, buscando la implicación de los operadores económicos para mejorar la calidad y identidad del espacio público.
La campaña también se enmarca en la reforma general de La Rambla, que incluye medidas como la creación de la primera Zona de Excelencia de Terrazas y la reordenación de puestos de pajareros y floristas.




