La Comisión de Gobierno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado la convocatoria de estas ayudas, que tendrán una duración de dos años, hasta el 30 de septiembre de 2028. El objetivo es reducir la contaminación generada por los aproximadamente 24.000 ciclomotores de combustión censados en la ciudad, que generan unas 3.000 toneladas de CO2 anuales.
Para acceder a la ayuda, es requisito indispensable dar de baja el ciclomotor antiguo y presentar el justificante de compra del nuevo vehículo eléctrico. Las compras realizadas a partir del 1 de marzo de 2026 serán válidas. El servicio de achatarramiento y certificado gratuito está disponible a través de B:SM.
El consistorio estima que unos 18.000 ciclomotores de combustión circulan habitualmente por Barcelona. La iniciativa cuenta con un presupuesto de 15 millones de euros y prevé futuras convocatorias para infraestructuras de recarga y más ayudas para ciclomotores entre 2028 y 2030.




