Esta cifra ya supera las 45 noches tórridas registradas en 2022, que hasta ahora ostentaba el máximo de los 20 años de datos disponibles, según informa el Meteocat. Una noche tórrida se define por una temperatura mínima igual o superior a los 25 grados centígrados.
En 2007 no se registró ninguna noche de estas características. Hay que tener en cuenta que la estación del Raval se instaló en octubre de 2006, por lo que no pudo medir las condiciones del verano excepcionalmente caluroso de 2003.
En paralelo, la estación de Barcelona - Can Bruixa ha acumulado 48 noches tórridas hasta el 13 de agosto, superando también las 47 noches de 2022 y las 51 que se registraron en aquel lugar.




