El equipamiento, gestionado por la empresa municipal BSM, ha adaptado las rutinas diarias de las especies que acoge en el Parc de la Ciutadella. Las medidas se centran en la mejora de la hidratación, el ajuste de la alimentación y la renovación constante de los espacios de baño.
Entre las acciones implementadas, destaca el incremento de puntos de agua y la limpieza frecuente de los bebederos. Además, se han habilitado zonas de baño y barrizales, esenciales para la termorregulación de animales como las tortugas y los facóqueros.
Para combatir las altas temperaturas, el personal del centro también suministra alimentos en formato helado y utiliza mangueras o aspersores para refrescar directamente a determinadas especies. En los espacios interiores, se han reforzado los sistemas de ventilación para optimizar la climatización.




