El capellán de Brians 1: "La visita del Papa nos hace mirar la cárcel con otros ojos"

Jesús Bel, capellán penitenciario, valora la visita del Papa León XIV a la cárcel de Brians 1 y el impacto que tendrá en la percepción social de los internos.

Imagen genérica de personas reunidas en un espacio sencillo con luz cálida.
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Imagen genérica de personas reunidas en un espacio sencillo con luz cálida.

El próximo 10 de junio, el Papa León XIV visitará la cárcel de Brians 1, un acontecimiento que el capellán penitenciario Jesús Bel considera clave para cambiar la percepción social sobre los internos.

El capellán penitenciario Jesús Bel, que ha dedicado 40 años de su vida sacerdotal a la atención de personas privadas de libertad, vive con ilusión la próxima visita del Papa León XIV a la cárcel de Brians 1, en Barcelona. Bel, que también dirige el Hogar Mercedario de la calle de Can Travi, destaca que la presencia del pontífice en la cárcel hará que la sociedad mire a los internos "con otros ojos", viéndolos como personas con derechos y anhelos, y no solo como delincuentes.
La noticia de la visita, anunciada por la Conferencia Episcopal, generó una gran emoción entre los internos. "¡Estamos en la mente del Papa, ha pensado en nosotros!", expresó uno de los reclusos a Bel. La comunidad católica de Brians 1, que cuenta con unos 55-60 miembros, se ha preparado para recibir al pontífice, que se reunirá con unos 70-80 presos seleccionados entre los que participan habitualmente en las misas.
Bel, que ha trabajado en diversas cárceles desde 1986, incluyendo centros en Venezuela durante 24 años, subraya la importancia del acercamiento del Papa a los "marginados" y "los que están a la cuneta". La visita, impulsada por el obispo de Sant Feliu de Llobregat, Xabier Gómez, es vista como una "jugada maestra" que pone la cárcel "en el mapa" y fomenta una mirada más humana hacia los internos.
El capellán también reflexiona sobre las desigualdades sociales que llevan a muchas personas a la cárcel, especialmente aquellas con menos recursos económicos, que a menudo no pueden acceder a mejores defensas legales. Bel ha vivido momentos de peligro, como un tiroteo en Venezuela donde dos presos lo protegieron, y destaca los "valores muy profundos" que se encuentran en personas "destruidas desde la infancia" pero capaces de "convertir en una oportunidad" sus circunstancias.