El ligero descenso de temperaturas en Cataluña, provocado por la entrada de viento de norte al inicio de julio, tendrá una duración limitada. Se espera que la segunda ola de calor del verano llegue pronto y se mantenga durante parte de la próxima semana.
El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ya ha emitido un preaviso ante la posibilidad de que, entre el domingo y como mínimo el miércoles, se superen los umbrales establecidos para definir una ola de calor. El aviso señala que el interior del territorio será la zona más afectada, con temperaturas que podrían superar fácilmente los 40 ºC.
La llegada de un potente anticiclón a partir del fin de semana provocará una situación de estancamiento atmosférico. La intensa radiación solar calentará el aire, y una masa de aire asociada que irá bajando de altitud (subsidencia) intensificará este calentamiento, creando un "domo de calor" o "cúpula de calor" por la falta de ventilación.
A diferencia de otros episodios, en esta ocasión no se espera una procedencia africana de la masa de aire, demostrando que no todas las olas de calor tienen este origen. Los mapas meteorológicos coinciden en la previsión de este escenario, con un foco principal en la península Ibérica, Madeira y las islas Canarias.
En Barcelona, se anticipa un pico de calor importante entre el domingo y el lunes, con un calor intenso que podría prolongarse tanto de día como de noche, aunque las noches podrían ser más confortables que en episodios anteriores.




