Cataluña mantiene más de 2.000 símbolos franquistas

Un censo revela la persistencia de vestigios de la dictadura en monumentos, calles y edificios en todo el territorio catalán.

Imagen genérica de una placa franquista en una fachada.
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Imagen genérica de una placa franquista en una fachada.

Más de 2.000 elementos franquistas, principalmente placas de viviendas, todavía son visibles en Cataluña, según datos actualizados que incluyen censos de diversas instituciones.

A pesar de los años transcurridos desde el fin de la dictadura, Cataluña todavía exhibe un número significativo de símbolos franquistas. Los últimos datos disponibles apuntan a la presencia de 2.069 elementos en monumentos, nomenclátores de calles, cementerios y placas de viviendas, entre otros espacios. Estas cifras provienen principalmente del Banc de la Memòria Democràtica, con datos de todo el territorio excepto Barcelona, y del censo municipal de la capital catalana, actualizado por última vez en 2010.
En total, los censos registran 4.217 símbolos, de los cuales 2.148 ya han sido retirados. Una cuarta parte de los símbolos restantes se mantienen intactos, tal como se encontraban durante el franquismo. Entre los elementos que aún perduran, destaca el polémico monumento de Tortosa, cuya retirada ha sido objeto de litigios judiciales.
En el marco de la tramitación de la ley de memoria democrática en el Parlament, se ha puesto de manifiesto que 1.078 elementos se mantienen inalterados. El resto han sido modificados, señalizados o reinterpretados. Alrededor de cincuenta casos corresponden a símbolos vandalizados o destruidos. Cabe destacar que más de un tercio del total de estos símbolos datan de los años 50.
Las placas de viviendas, con el yugo y las flechas y las siglas INV (Instituto Nacional de la Vivienda), son el tipo de símbolo franquista no retirado más común, representando el 78,2% del total. Otros vestigios incluyen relieves, grabados, inscripciones, monumentos, cruces, nomenclátores de calles, tumbas y lápidas, grafitis y forjas.
El monumento de Tortosa, erigido en 1966 e inaugurado por el dictador Francisco Franco, es uno de los más emblemáticos y controvertidos. Con casi 30 metros de altura, su retirada ha generado múltiples frentes judiciales, incluyendo recursos contra la licitación de las obras y la validez de la licencia de derribo, que aún está pendiente de decisión judicial.
Además del monumento de Tortosa, el censo del Banc de Memòria Democràtica identifica 66 monumentos más en municipios, cementerios y márgenes de carreteras. En Banyoles, un monumento con una cruz en el cementerio fue reinterpretado para recordar a todos los fallecidos. Se encuentran ejemplos similares en los cementerios de Premià de Mar, Viladecans, Reus, Girona, así como monumentos a pie de carretera en Lliçà d’Amunt y Calldetenes.
En núcleos urbanos, Tarragona cuenta con un monumento de tres metros con el escudo franquista, mientras que en Terrassa se mantiene el monumento a Alfons Sala, homenajeado al inicio de la dictadura. Algunos monolitos, como el dedicado a los caídos en Sant Boi de Lluçanès, han sido reconvertidos en fuentes públicas.
Los municipios con más símbolos franquistas sin retirar son Banyoles (194), Reus (189), Palamós (169), Barcelona (160), Sabadell (122) y Girona (118). En Banyoles y Reus, la mayoría son placas de viviendas, con algunas excepciones de nomenclátores de calles y monolitos.
Por comarcas, el Barcelonès (265) lidera el número de símbolos, seguido del Baix Empordà (229), Pla de l’Estany (197), Baix Camp (192), Vallès Occidental (187) y Baix Llobregat (158).
En Barcelona, el censo del Ayuntamiento indicaba 231 símbolos en 2005, principalmente relieves y placas de vivienda. En 2007, la cifra se había reducido a 160, con una retirada significativa en el distrito de Nou Barris. Actualmente, Sant Martí es el distrito con más elementos, seguido de Nou Barris.
En conjunto, se estima que el 51% de los 4.217 símbolos franquistas registrados han sido retirados. Esta retirada ha afectado principalmente a placas de viviendas, con municipios como L'Hospitalet de Llobregat (439), Lleida (365), Tarragona (188) y Cornellà de Llobregat (102) acumulando la mitad de las placas eliminadas.
También han desaparecido una decena de monumentos, como el del Coll del Moro en Gandesa, que llevaba el escudo franquista y el lema 'Una, grande y libre'. Otros elementos retirados incluyen bloques de piedra en Les Franqueses del Vallès y monumentos en Vilassar de Dalt.