El verano en Cataluña intensifica las altas temperaturas, haciendo que espacios como piscinas, parques con sombra o interiores climatizados sean muy buscados. Para hacer frente a esta situación, unos 400 municipios catalanes pondrán a disposición de la ciudadanía cerca de 2.000 refugios climáticos para el año 2026.
En Barcelona, la capital catalana ya cuenta con más de 500 refugios climáticos, principalmente equipamientos como centros cívicos y de mayores, y espacios culturales. Este año se incorporan los llamados "microrefugios climáticos", pequeños establecimientos como comercios y farmacias que permiten una estancia corta y gratuita. Hay que tener en cuenta que las bibliotecas, a pesar de estar incluidas, se encuentran actualmente en huelga.
En el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), donde la densidad de población y la escasez de espacios verdes agravan la vulnerabilidad al calor, la red de refugios climáticos se extiende por los 36 municipios. Se garantiza que casi el 90% de la ciudadanía tiene un refugio a menos de 10 minutos a pie. Esta temporada se han añadido 75 nuevos refugios, incluyendo más de 50 microrefugios.
La iniciativa de refugios climáticos se extiende por multitud de municipios catalanes, aunque la lista no es exhaustiva y se actualiza constantemente a medida que nuevos municipios se adhieren.




