Conflicto en Sant Antoni por el futuro del espacio juvenil La Cendra

El Ayuntamiento quiere licitar la gestión del equipamiento, una decisión que los jóvenes rechazan por miedo a perder la autogestión.

Imagen genérica de un centro comunitario con arquitectura moderna y luz cálida.
IA

Imagen genérica de un centro comunitario con arquitectura moderna y luz cálida.

La Asamblea de Jóvenes de Sant Antoni ha iniciado una campaña para evitar que el Ayuntamiento licite la gestión del espacio juvenil La Cendra, situado bajo el Mercado de Sant Antoni, mediante un concurso público.

El futuro de La Cendra, un equipamiento consolidado como punto de encuentro para cientos de jóvenes del barrio, ha generado una fuerte tensión con el Distrito del Eixample. Tras tres años funcionando bajo un modelo de cesión de uso, el gobierno municipal ha anunciado la intención de formalizar la gestión mediante un concurso público unificado con el espacio vecinal Calàbria 66.
Los jóvenes denuncian que esta medida supone una tutela externa que pone en peligro el modelo de autogestión que han desarrollado desde la creación del espacio. Según la asamblea, el cambio en las reglas del juego les deja sin opciones reales para seguir liderando el proyecto, que actualmente acoge talleres, clubes de juegos y actividades culturales.

"Echarnos de La Cendra no saldrá gratis. Creemos que no hay necesidad de una tutela, lo hemos demostrado en los últimos tres años."

un portavoz de la Asamblea de Jóvenes
Por su parte, el gobierno municipal defiende que el proceso de concurrencia pública es necesario para garantizar la transparencia y el cumplimiento de las normativas de Patrimonio Ciudadano. El consejero del distrito, Marc Martínez, ha asegurado que el pliego de condiciones del concurso blindará el espacio para que mantenga su vocación juvenil y el arraigo al barrio, independientemente de la entidad que resulte adjudicataria.
Ante la situación, los jóvenes han recogido cerca de un millar de firmas y han anunciado movilizaciones para el mes de junio, exigiendo que se detenga el concurso o que se divida la licitación por espacios para preservar su autonomía.