El Congreso de los Diputados ha dado luz verde al proyecto de Ley de medicamentos y productos sanitarios, iniciando así el periodo de enmiendas por parte de los grupos parlamentarios de la Comisión de Sanidad, que finalizará el próximo 29 de septiembre de 2026.
El texto legislativo mantiene la posibilidad de que los veterinarios puedan dispensar medicamentos sin receta para animales de compañía, con la obligación de entregar un recibo detallando el nombre del medicamento y el precio de venta al público, el cual es libre. Además, integra cuestiones previamente reguladas por el Real Decreto 666/2023.
La ley también preserva la incompatibilidad entre el ejercicio clínico veterinario y la comercialización de medicamentos, y eleva a rango de ley la prohibición de prescribir, dispensar o vender medicamentos veterinarios en un mismo establecimiento, excepto en casos ya previstos. Se amplía la prohibición de ofrecer incentivos a familiares y parejas de los profesionales veterinarios por parte de los comercializadores de medicamentos.
En cuanto a las fórmulas magistrales y preparados oficinales, la norma establece que se entregarán directamente al usuario final. Se introduce la facultad de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) para modificar autorizaciones de medicamentos bajo ciertos supuestos, sin perjuicio de la actualización de la información por parte de los titulares según los últimos estudios científicos.
A pesar de incluir una propuesta del COVB para reducir a la mitad las sanciones para el sector veterinario, el proyecto mantiene un régimen sancionador considerado "muy oneroso e injustificado". El COVB argumenta que no se tienen en cuenta las particularidades de la profesión, como la disponibilidad de medicamentos, la prescripción según prospecto, la desactualización de autorizaciones, las restricciones de antibióticos y la rigidez de la cadena de prescripción.
La ley introduce nuevas infracciones relacionadas con el ciclo de prescripción, como emitir recetas incompletas o incumplir obligaciones formales de registro y trazabilidad, considerando la prescripción inadecuada como infracción grave.
Ante esta situación, el COVB ha reiterado al Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España la necesidad de presentar enmiendas al Congreso. Las reivindicaciones incluyen eliminar el régimen de incompatibilidades entre el ejercicio clínico y la comercialización, autorizar a los veterinarios a vender medicamentos para los animales bajo su cuidado, incluirlos como "responsables" en establecimientos detallistas y como Directores técnicos en entidades de distribución, y modificar el régimen sancionador para adecuarlo a la realidad veterinaria.




