La Encuesta de Victimización, elaborada anualmente por el Ayuntamiento de Barcelona, revela que un 30,2% de los ciudadanos sufrieron algún hecho delictivo durante el año pasado. Este dato incluye tanto los delitos tradicionales como los ciberdelitos.
La cifra representa un descenso de más de cinco puntos en delitos tradicionales (un 5,4%) y de 4,8% en ciberdelitos, en comparación con la encuesta anterior. Estos niveles de victimización son muy similares a los registrados en 2020, año marcado por la pandemia.
Los robos de bolsos o carteras son los delitos más habituales, afectando a un 5,6% de los encuestados. Las estafas o engaños en compras en línea también son frecuentes. Además, un 3,3% ha sufrido intentos de robo del teléfono móvil y un 2,2% intentos de robo en el domicilio. En el ámbito digital, un 13,3% de los encuestados fue víctima de un ciberdelito.
En cuanto a los lugares donde se producen más delitos, los espacios públicos, como las calles transitadas, encabezan la lista con un 54,3% de los casos, seguidos por el transporte público con un 28%.
La encuesta también detalla el índice de victimización por distritos. Ciutat Vella es el distrito con más hechos delictivos registrados, con un 36,3%. Le siguen el Eixample (31,9%), Sant Andreu (31,7%), Gràcia (31,3%), Les Corts (30%), Sants-Montjuïc (29,8%), Sarrià – Sant Gervasi (27,7%), Horta-Guinardó (29,5%), Sant Martí (27,4%) y Nou Barris (29,3%).
La percepción general de seguridad en la ciudad mejora. Sin embargo, un 58,3% de los encuestados manifiesta estar "en alerta" cuando utiliza el transporte público y sentirse inseguro en espacios oscuros o con poca visibilidad.




