La División de Investigación Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, con la colaboración de la Policía Nacional, ha culminado una operación contra el tráfico de armas y munición que ha permitido detener a nueve personas y localizar dos importantes depósitos de armas. La operación, fruto de una investigación de seis meses, ha permitido acreditar la actividad de una organización criminal liderada desde la prisión.
La investigación, iniciada en enero de este año y culminada el 7 de julio, ha destapado un entramado que operaba por encargo. En el dispositivo policial se practicaron una decena de registros en domicilios de localidades como Badia, Montcada i Reixac, L'Hospitalet de Llobregat, Barcelona, Canovelles, Piera, Reus y El Pla del Penedès. Uno de los registros se realizó en la celda del principal investigado, que ya se encontraba privado de libertad.
Cinco hombres y cuatro mujeres, de entre 20 y 48 años, han sido arrestados. La investigación de la DIC coincidió con otra de la Policía Nacional sobre un proveedor de armas y grupos criminales de otras comunidades, lo que propició la creación de un Equipo Conjunto de Investigación.
Durante los registros se localizaron dos inmuebles con un gran arsenal. En una entrada conjunta se intervinieron 38 pistolas tipo Glock, 140 proyectiles y dinero en efectivo. En un segundo inmueble, los investigadores encontraron un arma de guerra tipo lanzacohetes, un revólver, cuatro escopetas, dos chalecos antibalas, un escudo balístico y un millar de proyectiles de diferentes calibres. También se localizaron otros revólveres, armas detonadoras, cargadores, un dispositivo Taser y una granada de mano inerte, además de 12.000 euros en efectivo y dispositivos móviles.
Seis de los nueve detenidos pasaron a disposición judicial el 9 de julio, relacionados con delitos de pertenencia a organización criminal y tenencia, depósito y tráfico de armas de fuego. La investigación continúa abierta y no se descartan más detenciones.




