La celebración, abierta a todos los públicos, ha combinado la cultura popular y la fiesta con un espíritu reivindicativo bajo el lema "Las calles también son nuestras", defendido por la organización. El evento ha buscado tejer redes con el vecindario y convertir la alegría en una herramienta de transformación y reconocimiento mutuo.
Desde su apertura el 19 de enero de 2019, el Centro LGTBI ha mantenido una fuerte conexión con el barrio, celebrando cada año su trayectoria con fiestas abiertas. Estas celebraciones han servido como herramienta de memoria y reivindicación lúdica, con eventos anteriores celebrados en espacios como Plaça Catalunya o El Molino.
Este año, el equipamiento ha querido reafirmar su arraigada presencia en el barrio, destacando que "los barrios son espacios de libertad, visibilidad y fiesta compartida", reafirmando su compromiso con la comunidad LGTBI+ de Barcelona.




