El vehículo elegido para la visita papal a Barcelona es un Isuzu D-Max, un 'pick-up' japonés conocido por su robustez y fiabilidad. Este modelo, adaptado con medidas de seguridad y una plataforma elevada para que el Pontífice pueda saludar a los feligreses, tiene un precio base de unos 30.000 euros. No es la primera vez que este vehículo acompaña al Papa, ya que también fue utilizado durante su gira por Angola.
La ruta papal comenzará en la confluencia del Paseo de Gracia con la Avenida Diagonal y culminará en la Sagrada Familia. Se espera que el recorrido, de aproximadamente 15 minutos, congregue a numerosos ciudadanos a lo largo del camino.
La visita acarreará importantes afectaciones al transporte público y al tráfico privado. Varias líneas de metro cercanas a la Sagrada Familia verán afectadas sus paradas, y numerosas calles del entorno, incluyendo tramos de Rosellón y vías adyacentes, quedarán cortadas para garantizar la seguridad del evento.




