El incidente, ocurrido alrededor de las dos de la tarde, obligó a interrumpir las operaciones aéreas, afectando a miles de pasajeros y provocando el desvío de diez vuelos. Según ha informado Aena, el suministro eléctrico se recuperó al 100% a las 15:30, aunque la normalidad se restableció progresivamente.
Ryanair, una de las compañías con mayor presencia en el aeropuerto, estima que casi 6.000 de sus pasajeros han sufrido retrasos. Algunos viajeros han relatado esperas de más de dos horas dentro de los aviones, con poca información por megafonía, lo que ha generado quejas en las redes sociales.
La aerolínea ha calificado el incidente de "inaceptable" y ha criticado duramente a Enaire, responsable de la navegación aérea en España. El director de Operaciones de Ryanair, Neal McMahon, ha lamentado que un fallo así se produzca en plena temporada alta y ha cuestionado la capacidad de Enaire para mantener los sistemas operativos, incluido el de respaldo.
La avería llega en uno de los momentos de máxima actividad para el aeropuerto, que registró un récord de 5,8 millones de pasajeros en julio. La situación se ha normalizado, pero el incidente ha marcado un día de gran afluencia de visitantes.




