La red de metro de Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) ha experimentado una reducción del 34% en los hechos delictivos registrados durante el primer semestre de 2026. En comparación con el mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 8.388 conductas delictivas, este año se han registrado 5.528 casos entre enero y junio.
Estas cifras consolidan una tendencia a la baja que se observa desde 2019, atribuida a las medidas de prevención de TMB y a la colaboración con los cuerpos de seguridad.
La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha destacado que "los datos demuestran que el metro es hoy un espacio más seguro que hace unos años". Señaló que, a pesar del aumento de la demanda, los delitos continúan bajando, gracias a la colaboración entre TMB y los cuerpos de seguridad, así como al refuerzo de los sistemas de seguridad y videovigilancia.
La red de metro cuenta con más de 11.000 cámaras instaladas tanto en estaciones como en trenes. Estos dispositivos no solo facilitan la resolución de denuncias, sino que también tienen un importante efecto disuasorio y ayudan en la colaboración con los Mossos d'Esquadra y otras fuerzas de seguridad. Las imágenes se reciben en el Centro de Control de Metro y en el Centro de Seguridad y Protección Civil.
Las cámaras permiten la visualización en directo cuando un usuario activa el botón SOS o de información. Las imágenes grabadas están disponibles para su revisión por parte de las autoridades policiales cuando lo requieran.
El objetivo principal es garantizar la seguridad de los usuarios, trabajadores e instalaciones. El año pasado, la red de Metro de Barcelona registró más de 480 millones de validaciones. Actualmente, más de 800 agentes de seguridad privada refuerzan la seguridad en la red.




