Las obras para derribar estos dos inmuebles, conocidos como Casa Sebastián Bosch Elías y Casa Frederic Sanés, se prolongarán hasta mediados de julio. La falta de protección patrimonial de estas fincas, que constan de cinco plantas cada una y presentan detalles modernistas en los balcones y en la parte superior, ha permitido su demolición.
La Associació de Veïns del Clot-Camp de l'Arpa ha sido informada por el Ayuntamiento de que el derribo comenzará en los próximos días. Estos edificios, con los bajos tapiados y los balcones abiertos, están sujetos a señalizaciones que prohíben aparcar delante de ellos hasta el 17 de julio.
“"Suspender cautelarmente el derribo y elaborar un informe técnico y patrimonial sobre sus valores arquitectónicos, históricos y culturales."
A principios de marzo, ya se había alertado sobre la demolición de estos edificios gemelos. Un intento de última hora para salvarlos fue planteado por una portavoz del grupo municipal, que pidió suspender cautelarmente el derribo y estudiar alternativas urbanísticas para preservarlos e integrarlos al tiempo que se ampliaba el parque. Fuentes republicanas han confirmado que el gobierno municipal no respondió a esta petición y ahora, con las obras en marcha, la demolición es inevitable.
Desde la Associació de Veïns se valoró la conservación de los edificios en el momento de elaborar el plan de patrimonio, pero se priorizó la finalización del parque de Glòries hasta Consell de Cent, considerando difícil su integración posterior y el posible retraso de la transformación del ámbito.
La Casa Frederic Sanés (Consell de Cent, 600), atribuida a Josep Graner i Prat, destaca por sus relieves ornamentales, bustos femeninos y un vestíbulo con cerámica. La Casa Sebastián Bosch Elías (Consell de Cent, 602), obra de Ramon Freixé i Mallofré terminada en 1916, presenta arrimadores de cerámica floral y esgrafiados.
La ampliación de la fachada norte del parque de Glòries afectará unas ochenta fincas, ganando 26.400 metros cuadrados de zona verde. Se preservarán cuatro inmuebles enteros y dos parcialmente, mientras que unas cincuenta familias han sido realojadas o indemnizadas. Este derribo forma parte del proyecto de transformación de Glòries, que mejorará la conexión entre los barrios colindantes.




