Los Bomberos de Barcelona han trabajado durante toda la noche para controlar la situación, utilizando una columna de agua para enfriar el entorno de la llama y evitar sobrecalentamientos. La fuga de gas se produjo el miércoles por la tarde en unas obras de accesibilidad en la estación, y la deflagración ocurrió a las 22:50, causando los heridos y el incendio posterior.
El jefe de intervención de los bomberos, Albert Ventosa, ha explicado que la estrategia no ha sido extinguir la llama inmediatamente para evitar más bolsas de gas y posibles nuevas deflagraciones. Se han introducido globos en las tuberías para sectorizar el gas, un procedimiento largo que finalmente ha permitido que la llama se autoextinguiera con la combustión del gas restante.
El teniente de alcalde de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Albert Batlle, ha anunciado que el consistorio "exigirá explicaciones a las administraciones y las empresas" implicadas en este suceso, así como en el socavón aparecido en las obras de la R2 en Vallbona. Batlle ha señalado al departamento de Territorio de la Generalitat y a la empresa constructora como responsables de explicar el porqué de los hechos.
Los ocho heridos fueron atendidos por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) y trasladados a diferentes hospitales de Barcelona. El alcalde Jaume Collboni se ha desplazado al lugar de los hechos, y la teniente de alcalde Raquel Gil ha informado que solo una familia ha necesitado ayuda del CUESB por el estado de nervios.
La zona continúa acordonada y la Guardia Urbana recomienda evitar los desplazamientos cercanos. El incidente ha obligado a desviar cinco líneas de autobús de TMB.




