Finaliza el rodaje de "Lóngquán", filme sobre identidad china-catalana

La película dirigida por Adrià Guxens explora las raíces culturales y la construcción de la identidad a través de la historia del actor Junyi.

Imagen genérica de un paisaje rural chino con arrozales y casas tradicionales.
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Imagen genérica de un paisaje rural chino con arrozales y casas tradicionales.

La película "Lóngquán", dirigida por Adrià Guxens y con participación de 3Cat, ha concluido su rodaje en China, centrándose en la construcción de la identidad del actor Junyi entre sus raíces chinas y su vida en Cataluña.

El filme, titulado "Lóngquán" (la fuente del dragón), narra la historia de Junyi, un actor y bailarín nacido en Valencia, criado en Tarragona y formado en Barcelona. La película explora el puente entre su cultura china, de origen familiar, y su vida en Cataluña, donde ha crecido y desarrollado su carrera.
El rodaje se ha llevado a cabo en escenarios significativos, incluyendo el pueblo de Damei, en las montañas de Zhejiang, China, un lugar marcado por la historia reciente del país, desde la Revolución Cultural hasta las reformas capitalistas que impulsaron la emigración de muchas familias en los años 80 y 90.
La madre de Junyi, Wang Shangmei, pertenece a esta generación que emigró de Damei para establecerse en España, abriendo negocios como restaurantes y bazares. La película reflexiona sobre la segunda generación, hijos de inmigrantes chinos que ahora son adultos en Cataluña, con profesiones diversas y a menudo luchando contra estereotipos racializados.
Junyi, que creció en Cataluña y llegó de China a los siete años, explica que se había distanciado del cine y el teatro por la falta de oportunidades y los papeles estereotipados. La danza, en cambio, le ofreció un espacio más inclusivo. El regreso al pueblo natal después de treinta años fue impulsado por la necesidad de reencontrar a su abuela de 96 años.
El director Adrià Guxens destaca que "Lóngquán" es una de las primeras películas creadas conjuntamente con miembros de la comunidad china en Cataluña, ofreciendo una "mirada propia" sobre la diáspora. La película aborda el sentimiento de ser "extranjero" tanto en la tierra de acogida como dentro de la propia comunidad, un concepto que Guxens describe como un "lost in translation" cultural y lingüístico.
La producción, a cargo de Pausa Dramàtica Films y La Charito Films, incluye escenas rodadas en Barcelona y en China, mezclando el rodaje con la vida cotidiana de la familia del protagonista, incluyendo tradiciones como el consumo de baijiu y la hospitalidad de los conductores locales como Bin Qiu.
El equipo técnico, que incluye al director de fotografía Martín Urrea, la ayudante Sarai Moreira, la responsable de sonido Anqi He y la DIT Li Xinwen, ha trabajado en condiciones desafiantes, como la secuencia del bambú, donde la luz y el terreno complicaban la filmación. La vitalidad de la madre del protagonista, Shangmei, también participante en el filme, impregna la producción independiente.