Los datos presentados en la Junta Local de Seguridad indican que, a pesar de la bajada del 21% en los hurtos, otras tipologías delictivas han experimentado un crecimiento. Los robos con fuerza en el interior de vehículos han crecido un 22%, una tendencia que los cuerpos policiales atribuyen al aprovechamiento de zonas con poca iluminación.
En cuanto a los robos con violencia, el balance señala un leve descenso global, aunque los asaltos cometidos en la calle han aumentado un 3,2% y los producidos en domicilios, un 7,5%. Los teléfonos móviles siguen siendo el objeto más sustraído, representando el 40% del total, seguidos por las joyas y las carteras.
Por otro lado, el tráfico de drogas ha registrado un incremento del 6,4%. Durante este periodo, las autoridades han desactivado 74 puntos de venta y han clausurado 22 narcopisos, principalmente en el distrito de Ciutat Vella, con la intervención de diversas sustancias estupefacientes.




