El Gobierno delega en la Iglesia y el Vaticano la elección de lengua en la visita del Papa

La portavoz defiende que la relevancia de la visita papal reside en su presencia y no en el idioma utilizado.

Imagen genérica de la Sagrada Familia en Barcelona.
IA

Imagen genérica de la Sagrada Familia en Barcelona.

El Gobierno considera que la decisión sobre el uso del catalán durante la visita del Papa León XIV a Barcelona, que bendecirá la torre de Jesucristo de la Sagrada Familia en castellano, recae exclusivamente en la Iglesia y el Vaticano.

La portavoz del gobierno, Sílvia Paneque, ha intentado desviar la polémica por el supuesto menosprecio del catalán, argumentando que lo más importante es la visita del pontífice. Según Paneque, la presencia del Papa en Cataluña "da valor, estima y reconocimiento al patrimonio de Cataluña y, por tanto, a su lengua".
"La elección de la lengua no es una responsabilidad que recaiga en el gobierno", ha afirmado Paneque, si bien ha asegurado que se ha trasladado al Vaticano la importancia del catalán en el país y que se ha encontrado "una buena receptividad". Añadió que la visita en sí misma es una "prueba de la estima que tiene el Papa por Cataluña y su lengua propia", y recordó que cuando Illa se reunió con el Papa, ya le trasladó la relevancia de la lengua catalana.
A pesar de las críticas recibidas por parte de partidos de la oposición y entidades de la sociedad civil, la portavoz ha insistido en que el hecho más relevante de la visita no es la lengua, sino el acontecimiento en sí mismo. "Será un momento en que los ojos de todo el mundo estarán puestos sobre el país", concluyó.