Los trabajadores del Sistema de Lectura Pública de Cataluña han convocado una huelga indefinida que tendrá lugar cada viernes y sábado. La protesta, impulsada por la CGT, busca conseguir mejores condiciones laborales y salariales, denunciando la falta de personal, problemas de conciliación y la "precarización" del servicio.
Este viernes, muchas bibliotecas han aparecido cerradas con carteles informando del cierre por huelga, afectando a usuarios habituales y estudiantes que necesitan espacios para preparar las próximas Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU). Paralelamente, un centenar de trabajadores se han concentrado en la Facultat d'Informació i Mitjans Audiovisuals de Barcelona.
“"Estamos muy atomizados a nivel de administraciones y territorio, y reclamamos que las administraciones trabajen de forma conjunta y se comprometan con el Sistema de Lectura Pública de este país, porque somos equipamientos básicos."
La representante ha defendido la legitimidad de la protesta, a pesar de las posibles afectaciones, subrayando que "estamos luchando por los servicios públicos de este país, para que ellos puedan tener un futuro", en referencia a los estudiantes.
Las reivindicaciones principales incluyen la apertura de un espacio de negociación para las condiciones laborales, mejoras salariales para recuperar poder adquisitivo, revisión de complementos, reforma horaria y refuerzo de plantillas. También se pide una actualización del mapa de lectura pública de Cataluña.
“"Defiende la necesidad de acordar un convenio marco que garantice un marco legal común para todo el personal del sector, independientemente de la administración de la que dependa."
Por ahora, las administraciones no han presentado una propuesta conjunta. El Consorci de Biblioteques de Barcelona asegura que las conversaciones continúan abiertas y que se trabaja en un acuerdo que prevé la reducción de la jornada laboral a 35 horas semanales y la funcionariación del personal.




