La defensa de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, ha presentado un recurso de apelación ante la Audiencia de Barcelona contra la decisión judicial que acordó su ingreso en prisión provisional bajo fianza de un millón de euros. El recurso, de 27 páginas, niega rotundamente cualquier implicación criminal en la muerte de su padre, Isak Andic, ocurrida el 14 de diciembre de 2024 durante una excursión en Montserrat.
El letrado Cristóbal Martell argumenta que la resolución judicial se basa en "indicios débiles" e interpretaciones "subjetivas", denunciando además "filtraciones interesadas" que han generado una "condena social anticipada". La defensa solicita la revocación de todas las medidas cautelares impuestas, incluyendo la retirada del pasaporte y la prohibición de salida del territorio nacional.
El recurso critica que la investigación policial y judicial se ha enfocado "sí o sí" a afirmar la existencia de un homicidio, descartando de partida la posibilidad de un accidente. La defensa subraya que diversos informes, incluido uno de la Unidad de Intervención en Montaña de los Mossos d’Esquadra, no permiten determinar las causas concretas de la caída ni la participación de terceras personas.
Como nuevo elemento, se incorpora un informe multidisciplinar elaborado por médicos y un investigador privado que analiza la biomecánica de la caída. Según la defensa, este estudio concluye que las lesiones son "plenamente compatibles" con una caída accidental. Además, se aporta un vídeo de una caída previa de Isak Andic, utilizado para recrear el patrón de movimiento y explicar la caída "en tobogán" sin necesidad de un empujón.
La defensa también cuestiona la interpretación judicial de las visitas previas de Jonathan Andic a la zona de Collbató días antes de la muerte de su padre, afirmando que solo fue una visita de reconocimiento para comprobar el sendero. Asimismo, se pone en duda la validez de la controvertida huella localizada en el terreno, argumentando que la zona no estuvo acordonada y podría estar "contaminada".
Finalmente, el recurso desmonta el supuesto móvil económico y familiar, afirmando que la relación entre padre e hijo era "mejor que nunca" y aportando testimonios de su entorno que corroboran una buena relación sin enfrentamientos graves. Se niega también una obsesión por el dinero o tensiones por la creación de una fundación por parte de Isak Andic.




