El Consistorio, propietario del 93% del recinto, destinará una inversión mínima de 51,8 millones de euros, de los cuales 27,2 millones serán de aportación municipal, para transformar 11.528 m² en un equipamiento de impacto humano. Este plan global busca crear un ecosistema comunitario de innovación donde la economía social, la tecnología alimentaria, el arte y la vivienda inclusiva se refuercen mutuamente.
Las naves Steegmann, Birkhead y Paul se convertirán en un centro de inclusión y cohesión social de más de 4.500 m², con viviendas asistidas y servicios complementarios, gracias a la colaboración de la Fundació AMPANS y una inversión de 24 millones de euros. Además, se prevé un concurso de proyectos para rehabilitar la Nau Klein (2,5M€) y una concesión para la gestión del polo de economía social y solidaria (ESS) con una inversión de 7,5M€ más.
La nave Shield se activará como incubadora de empresas del sector tecnoalimentario, el Barcelona FoodLab, en colaboración con Mercabarna y Barcelona Activa. Estas nuevas incorporaciones se sumarán a las naves Johnston y Foseco, que ya funcionan como Fábricas de Creación.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha destacado que el proyecto busca generar empleo y prosperidad, ofreciendo alternativas con una mirada social y alternativa sobre la economía. "Queremos que este proyecto sea un polo de innovación que explique formas de crecer económicamente de una manera diferente, con un carácter más social", ha afirmado, subrayando la convivencia de economía, cultura y vivienda, y preservando la identidad de la ciudad.
El proyecto municipal, que cuenta con la colaboración de otras administraciones públicas como la Generalitat de Catalunya y entidades del tercer sector y empresariales, tiene como objetivo el pleno funcionamiento en 2029.




