La decisión, que llega tras años de reivindicaciones sindicales, ha generado un debate polarizado en el consistorio. Junts per Barcelona, PSC y PP han votado a favor, mientras que Barcelona en Comú y ERC se han opuesto, argumentando el riesgo potencial de letalidad y la posibilidad de uso contra adolescentes de catorce años. Vox se ha abstenido.
Los agentes podrían disponer de las primeras Taser a lo largo del 2027. El reglamento ya fue debatido el año pasado, pero cayó en el pleno de junio del 2025 después de que Junts votara en contra por falta de negociación con los sindicatos de la policía local. El PP había reiterado la petición de incorporar el arma antes de las vacaciones de verano.
El gobierno municipal, liderado por Jaume Collboni, había descartado inicialmente la incorporación de las Taser este mandato, pero el incremento del uso de armas blancas en las calles ha hecho replantear la situación. El reglamento aprobado ahora no ha sido modificado respecto al anterior.
El teniente de alcaldía de Seguridad, Albert Batlle, ha calificado la Taser como una "herramienta necesaria" con "utilidad contrastada", recordando que ya es utilizada por 80 policías locales en Catalunya y por los Mossos d'Esquadra. Batlle ha defendido que el reglamento es "el más garantista de todo el Estado español", con formación previa obligatoria, normas de uso estrictas y control exhaustivo de cada intervención.
Jordi Martí Galbis, presidente de Junts en el Ayuntamiento, ha reprochado a Batlle la pérdida de un año por no haber negociado con los sindicatos, a pesar de considerar el arma necesaria para la protección ciudadana y de los agentes.
El PP, a través de la concejala Sonia Devesa, ha instado a iniciar la licitación para adquirir 150 dispositivos en un plazo máximo de tres meses una vez el reglamento sea definitivo, considerando que llenan un "vacío" en la defensa policial.
Desde Vox, Gonzalo de Oro ha reclamado una "implementación real" del arma, que esté disponible para todos los agentes que superen la formación, y ha pedido simplificar el ámbito jurídico del reglamento.
Barcelona en Comú y ERC mantienen su rechazo. El concejal de BComú, Marc Serra, ha recordado las ocho muertes registradas en España por descargas de Taser desde el 2018. El republicano Jordi Coronas ha reiterado el voto negativo por "coherencia política", criticando especialmente el uso contra adolescentes.




