La construcción de las emblemáticas torres centrales de la Sagrada Familia ha revelado un componente clave: el uso de productos adhesivos industriales de Loctite. Esta tecnología, diseñada exclusivamente para la obra de Gaudí, permite la unión de paneles de piedra tesada con acero, mejorando significativamente la precisión y la velocidad del proceso constructivo.
La empresa Henkel, fabricante de Loctite, ha destacado el papel de este adhesivo, denominado Loctite EA 9497, como "héroe invisible" en el sistema de construcción modular. Esta colaboración, que se extiende durante más de diez años, ha incluido ensayos, validaciones y soporte técnico especializado, adaptándose a la planificación variable de las obras, financiadas por las aportaciones de los visitantes.
La tecnología adhesiva no solo facilita la unión de piedra y acero, sino que también asegura la durabilidad de la estructura frente a condiciones ambientales exigentes. La proximidad al mar, la elevada humedad de Barcelona y las vibraciones del metro requieren una gran resistencia. Para estas torres se han utilizado 24 toneladas de Loctite.
Este método constructivo ha permitido acelerar los procesos hasta diez veces respecto a los métodos tradicionales. La unión lograda puede soportar cargas equivalentes a 100.000 personas por metro cuadrado, una capacidad esencial para la sostenibilidad de la torre de Jesucristo, la más alta del conjunto.
La innovación del siglo XXI se adapta así a una obra iniciada hace más de 140 años, respetando la visión original de Gaudí. Según el presidente de Henkel Ibérica, Adrian Orbea, el proyecto demuestra cómo la colaboración y la tecnología impulsan el progreso.
“"La Sagrada Familia es un ejemplo inspirador de lo que puede lograrse cuando una visión ambiciosa se une con experiencia tecnológica. Este proyecto pone de manifiesto cómo la innovación y la colaboración siguen impulsando el progreso."




