Estos patos, que ya superan la veintena, fueron protagonistas de una polémica con el Ayuntamiento de Barcelona cuando se planteó trasladar la carpa provisional del Mercado de la Estrella a los jardines. Esta decisión, anunciada en marzo de 2022, generó una fuerte oposición vecinal y judicial, que finalmente logró que el consistorio reculara.
La controversia, que se prolongó durante cuatro años, terminó el pasado marzo con el anuncio del gobierno de Jaume Collboni de que las obras del mercado se harían en su emplazamiento habitual, sin necesidad de desalojar a los comerciantes ni de ocupar los Jardines del Baix Guinardó. Esto dio una "segunda vida" a los patos del lago.
“"El incremento del pato 'collverd' en Barcelona y su área metropolitana es un hecho innegable que se ha dado por distintos motivos, quizá lo ha estimulado el aumento de vegetación acuática en algunos estanques artificiales."
Sin embargo, la superpoblación de estas aves, especialmente el ánade real, representa ahora una nueva amenaza. La alimentación directa por parte de los ciudadanos ha inflado artificialmente su tasa de cría, superando la capacidad natural de los estanques. Esta situación puede degradar gravemente los ecosistemas acuáticos urbanos, ya que los patos depredan intensamente libélulas y anfibios.
El consistorio, consciente de esta problemática, ha realizado campañas de comunicación para desincentivar la alimentación de animales salvajes, incluyendo palomas y jabalíes. Fuentes municipales subrayan que, aunque este no es el hábitat natural de las aves, se intenta acompañarlas y se advierte a la ciudadanía que no las alimente, ya que esto es decisivo para su presencia y comportamiento.




