La programación de reservas para el próximo curso escolar en las casas de colonias se encuentra prácticamente vacía, una situación que preocupa profundamente al sector del ocio. Este parón responde a la protesta de numerosos centros educativos que se han sumado al manifiesto "Aturem les sortides educatives" para reclamar mejoras en las condiciones laborales de los docentes.
Pep Montes, gerente de la Associació Catalana d’Empreses del Lleure (ACELLEC), ha señalado que las reservas efectivas son "puramente anecdóticas" y que, a diferencia de otros años, las conversaciones ni siquiera se han iniciado. Actualmente, más de 1.300 centros educativos en Cataluña y más de 140 en Barcelona han manifestado su adhesión a la iniciativa, dejando al sector del ocio en una situación crítica.
“"La mayor parte de empresas que forman parte de él no comenzarán con normalidad su actividad."
Desde la ACELLEC piden flexibilidad a la Administración para reanudar conversaciones con los sindicatos y hacen un llamamiento a los docentes para que sean conscientes de que las empresas del ocio son "compañeros de profesión" y que su actividad no debe ser una herramienta de presión. "Estáis haciendo mucho daño al sector", han advertido.
A pesar de reconocer la legitimidad de las reivindicaciones docentes, desde las organizaciones del ocio recuerdan que las casas de colonias "no son el origen ni la causa de la situación" y se consideran "espectadores atónitos" del conflicto. La propuesta de compensación de 50 euros por noche de colonias ha sido calificada de "migajas" por los centros, que buscan mejoras más allá del complemento económico.
La situación genera incertidumbre para el verano y el próximo curso. Aunque un acuerdo podría permitir revertir parcialmente el daño, las empresas del ocio necesitan una campaña de actividades de verano exitosa para poder prepararse para una posible recuperación en septiembre. "Si al inicio de curso el boicot se revirtiera, aunque sería difícil, habría la posibilidad de recuperar un porcentaje de las colonias", concluyó Montes, manteniendo una esperanza para el futuro del sector.




