OQC instala en Barcelona su centro de fabricación cuántica con 92 millones de euros

La compañía británica elige la capital catalana para su nuevo centro de innovación, que será el más importante del sur de Europa y creará 210 empleos.

Imagen genérica de un circuito cuántico avanzado.
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Imagen genérica de un circuito cuántico avanzado.

La compañía británica Oxford Quantum Circuits (OQC) ha elegido Barcelona para ubicar su nuevo centro de fabricación e innovación en computación cuántica, con una inversión inicial de 92 millones de euros.

La ciudad de Barcelona se ha consolidado como un nuevo referente dentro del ecosistema tecnológico europeo. La compañía británica OQC, reconocida en el campo de la computación cuántica, establecerá en la capital catalana su nuevo centro de fabricación e innovación. Esta iniciativa representa una inversión total de 92 millones de euros y convertirá la instalación en la más relevante del sur de Europa en tecnología cuántica.
Esta será la primera sede de OQC en Europa continental. Una vez esté plenamente operativa, se prevé que genere aproximadamente 210 puestos de trabajo altamente cualificados. El director ejecutivo de la compañía, Gerald Mullally, ha calificado el acuerdo como un "paso definitivo" para la expansión de la empresa en el panorama industrial europeo, destacando que Barcelona era "el lugar correcto" para esta apuesta estratégica.
La planta barcelonesa concentrará tanto las actividades de investigación y desarrollo como la producción de los ordenadores cuánticos de la empresa. Según Mullally, allí se ensamblará la "próxima generación de computación cuántica" europea. El centro, denominado OQC Global Quantum Development & Manufacturing Center, tiene previsto iniciar operaciones a mediados de 2027. La empresa ha detallado que los 92 millones de euros corresponden a la primera fase de inversión, con previsión de una financiación aún mayor a partir de 2029.
OQC ya dispone de un centro productivo y de investigación en el Reino Unido, con unos 150 trabajadores actualmente. Mullaly ha subrayado la "importancia crítica" de la nueva instalación en Barcelona. La compañía recibió ofertas de diversas ciudades europeas como Copenhague, París y Múnich, así como de otras localizaciones españolas. Finalmente, se optó por Barcelona principalmente por la calidad del talento disponible en el sector cuántico, un campo donde las empresas encuentran dificultades para localizar especialistas de alto nivel.
Mullally ha destacado que Barcelona les ha ofrecido "un talento extraordinario, fuerza de investigación y las ganas de convertir la ambición en ejecución", factores decisivos para su elección.