El tráfico de contenedores ha alcanzado los 1,93 millones de TEU, con un crecimiento del 4,3%. Este resultado se explica principalmente por el impulso de las importaciones, que han crecido un 6,7%. Sin embargo, las exportaciones de contenedores llenos han sufrido un retroceso del 10,1%, una tendencia que la dirección del puerto vincula a factores geopolíticos y sanitarios globales.
Otros segmentos de la actividad portuaria han mostrado una evolución positiva. Los líquidos a granel han aumentado un 4,1%, los sólidos a granel un 5,1% y el movimiento de vehículos un 6,5%. Por su parte, el tráfico ro-ro, que gestiona el transporte de mercancías por carretera, ha crecido un 2,8%.
Por otro lado, el sector de pasajeros ha registrado 2,44 millones de movimientos, un 4,1% más que en 2025. Tanto el tráfico de ferris como el de cruceros han contribuido a este aumento, con un crecimiento del número de cruceristas del 3,4%.
En cuanto a la logística, se ha observado una reducción del 0,6% en las escalas de buques. Asimismo, el tráfico ferroviario se ha visto afectado por el cierre de los túneles de Gelida y Rubí, lo que ha provocado una disminución en las circulaciones tanto de la red de ancho ibérico como de la internacional.




