La organización animalista AnimaNaturalis ha convocado una manifestación en la plaza Sant Jaume de Barcelona para exigir una regulación del ruido de los petardos durante la celebración de Sant Joan. Los manifestantes, una treintena según fuentes de la organización, han reclamado medidas para evitar el sufrimiento de animales domésticos y silvestres, así como de colectivos vulnerables como personas autistas o con hipersensibilidad acústica.
Bajo lemas como "Sin pirotecnia" o "Menos ruido, más empatía", los participantes han pedido al Ayuntamiento de Barcelona que establezca zonas libres de detonaciones o que fomente alternativas como espectáculos de drones, luz láser o cohetes de bajo impacto acústico.
AnimaNaturalis denuncia que el uso "masivo e incontrolado" de petardos genera cada año un impacto negativo documentado en la fauna y en personas sensibles. Según la entidad, los petardos pueden superar los 150 decibelios, un nivel muy superior al umbral de 90 decibelios que puede causar daños auditivos permanentes.
“"Para los animales, los ruidos fuertes son señales de peligro y estrés. Ninguna fiesta debería ensuciarse con el sufrimiento de nadie."
La magnitud sonora de los petardos, según la organización, provoca en los animales temblores, taquicardias, intentos de huida con riesgo de accidentes y, en aves silvestres, abandono de nidos y muertes por colisión.




