El nuevo dispositivo consiste en una aplicación que permite geolocalizar a los parapentistas en tiempo real, facilitando así la gestión segura de los aviones en operativa instrumental (IFR). El objetivo principal es reducir significativamente el tiempo de parada de los vuelos de parapente, que actualmente puede alcanzar las dos horas y media, a un intervalo de entre quince y treinta minutos. Esta mejora es una demanda histórica del sector, que ha visto disminuir su actividad en más de la mitad en los últimos años.
La actividad del parapente en Organyà es un motor económico clave para el municipio, dando apoyo a hoteles, restaurantes y escuelas de vuelo. Sin embargo, el incremento de operaciones aéreas en el aeropuerto Andorra-La Seu d'Urgell, que registró un récord de 1.063 operaciones el pasado julio, ha dificultado la planificación de salidas. Una tercera parte de estas operaciones corresponden a servicios públicos esenciales como bomberos o emergencias.
Para abordar esta situación, Aeropuertos de Cataluña ha implementado un aplicativo basado en el sistema SafeSky. Esta plataforma permite a la torre de control del aeropuerto detectar la presencia de parapentes conectados a la red mediante una aplicación móvil que comparte la geolocalización y altitud de los usuarios. Adicionalmente, se ha instalado una antena receptora en la zona de salto de Organyà para captar y retransmitir señales de tráfico aéreo como el ADS-B.
El nuevo protocolo distingue entre vuelos visuales e instrumentales. Mientras que los vuelos visuales permiten la coexistencia con los parapentistas (con un límite de altitud de 6.000 pies, 500 pies por debajo de los aviones visuales), los vuelos instrumentales, como los operados por Air Nostrum, requerirán coordinación. El sistema prevé que la torre de control notifique al coordinador de parapentista sobre las maniobras instrumentales inminentes, permitiendo a los parapentistas desplazarse a zonas seguras o aterrizar temporalmente.
Una vez finalizadas las pruebas, Aeropuertos de Cataluña presentará un informe técnico a la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) para su validación. El director del aeropuerto, Oscar Madrid, espera obtener la autorización a principios de 2027. El director de Aeropuertos de Cataluña, Jordi Candela, ha destacado que si el sistema se aprueba, Cataluña sería pionera en España, con potencial de exportación a otros aeropuertos, citando ejemplos similares en Austria o Suiza.
El sector del parapente acoge la medida con optimismo, aunque con cierto escepticismo ante el crecimiento de jets privados. Fernando Martínez, director de la escuela Parapent Barcelona, reconoce la mejora en la reducción de los tiempos de espera, pero advierte que un aumento continuado de vuelos instrumentales podría mantener elevados los tiempos de limitación.




