El galardón, otorgado por el Claustre de Doctors de la institución, reconoce un trabajo que ha comparado la evolución de las fallas de Isil, en las Valls d'Àneu, con las de la Vall de la Barossa, en Occitania.
Las conclusiones de la investigación indican que la inscripción en la lista de la Unesco en el año 2015 favoreció la diversificación turística en las Valls d'Àneu. En cambio, en la zona occitana, este reconocimiento internacional no ha comportado transformaciones relevantes ni un incremento de la actividad económica vinculada al sector.
“"Hay que ser empáticos y hablar con la gente, con la gente que hace la fiesta."
El proyecto también explora las tensiones sobre la identidad que han surgido a raíz del reconocimiento, poniendo de relieve el debate entre la percepción de la fiesta como una tradición local específica y su interpretación como elemento de una identidad occitana más amplia.
La investigación, que ha obtenido una mención internacional en la Universidad Sorbona Nueva de París, ha sido seleccionada entre más de 200 candidaturas de diversas disciplinas académicas.




