La crisis de Rodalies desvía usuarios al metro de Barcelona

Las estaciones de metro Fabra i Puig y Diagonal ganan usuarios, mientras que Sagrera y Sants Estació pierden por la crisis de Rodalies.

Imagen genérica de una estación de metro llena de gente en Barcelona.
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Imagen genérica de una estación de metro llena de gente en Barcelona.

La crisis de Rodalies ha provocado un cambio significativo en los puntos de aglomeración del transporte público en Barcelona durante el primer trimestre del año, afectando especialmente a las estaciones de metro.

Las estaciones de metro de Barcelona han experimentado un notable cambio en sus flujos de usuarios debido a la crisis de Rodalies. Según datos de TMB, los intercambiadores principales como Sagrera, Catalunya, Sants Estació y Passeig de Gràcia perdieron un total de 729.000 viajeros en el primer trimestre del año. Esta bajada contrasta con el aumento registrado en otras estaciones de metro que conectan con líneas de autobús o Ferrocarrils de la Generalitat (FGC).
La estación de Diagonal, que enlaza con FGC Provença, vio incrementada su afluencia en 200.000 usuarios, alcanzando los 4,5 millones, superando así a Catalunya, que perdió 100.000 usuarios y se situó con 4,2 millones. La pérdida más pronunciada se registró en Sagrera y Sants Estació, con un descenso de 300.000 personas, representando un 10% y un 11% menos respectivamente.
En el otro extremo, la estación de Fabra i Puig (L1) destacó con un aumento del 35% en el número de pasajeros, sumando 600.000 usuarios hasta los 2,3 millones. Esta estación, menos preparada para la llegada masiva de autobuses interurbanos que sustituyeron a los trenes de Rodalies, obligó a reforzar la presencia de personal para gestionar los flujos.
De manera similar, la estación de Badalona-Pompeu Fabra (L2) experimentó un incremento del 20% en usuarios, con 200.000 validaciones adicionales, alcanzando los 1,3 millones. Estos cambios evidencian cómo los usuarios de Rodalies han optado por el metro para desplazarse a Barcelona, lo que ha llevado a TMB a reforzar las líneas L1 y L5 con nuevos convoyes.
La estación de Plaça Espanya mantuvo el número de usuarios del año anterior, con 3,9 millones de pasajeros, conectando con la línea Llobregat-Anoia de FGC. En general, el metro de Barcelona registró un crecimiento del 3,2% en validaciones en el primer trimestre, alcanzando los 125,8 millones, un incremento considerado moderado por TMB.