El Club Esportiu Europa ha planteado a sus socios la posibilidad de renunciar a la Primera RFEF para volver a jugar en el Nou Sardenya, o bien continuar en la categoría y buscar un estadio para disputar los partidos como local. Entre las opciones se menciona el campo Narcís Sala, propiedad del Ayuntamiento de Barcelona, que actualmente es la sede de la UE Sant Andreu.
La directiva del Europa argumenta que la situación económica del club es inviable, con pérdidas anuales estimadas entre 400.000 y 500.000 euros, principalmente debido a los costes de jugar en el campo de Can Dragó. La consulta a los socios busca decidir el futuro inmediato de la entidad.
En respuesta a estas informaciones, la UE Sant Andreu ha emitido un comunicado aclarando que "no ha recibido ninguna petición, ni por parte del CE Europa ni por parte del Ayuntamiento de Barcelona, para disputar partidos en el Narcís Sala" la próxima temporada. Tanto el Nou Sardenya como el Narcís Sala necesitan césped natural para cumplir la normativa de la Real Federación Española de Fútbol.
El Ayuntamiento se ha comprometido a instalar césped natural en ambos estadios. Las obras en el Narcís Sala son más sencillas y se espera que estén acabadas antes de finales de año, mientras que en el Nou Sardenya las obras estructurales se alargarían hasta el 2027.
Según la UESA, cualquier petición para el uso compartido del Narcís Sala debería ser formulada por el Ayuntamiento de Barcelona, como titular de la instalación, y negociar las condiciones con el club andreuense.
El club de Sant Andreu de Palomar ha destacado su "excelente" relación con el CE Europa y ha expresado el deseo de que el equipo de la Vila de Gràcia pueda continuar en Primera RFEF. La UESA reitera su compromiso para defender los intereses del club y del Narcís Sala, manteniendo al mismo tiempo la voluntad de colaboración institucional.




