La asociación Sant Antoni Comerç ha expresado su preocupación por los hechos ocurridos recientemente, que incluyen la pérdida de una vida a raíz de un intento de robo. Esta situación ha llevado a la demanda de una intervención inmediata para restaurar la seguridad y la convivencia en la zona.
Según los comerciantes, la parte baja de Sant Antoni y los alrededores de la Ronda de Sant Pau son puntos críticos donde se concentran problemas como la inseguridad, la venta ambulante irregular, la falta de limpieza y el sinhogarismo. Esta realidad, que se ha agravado en los últimos meses, afecta directamente el día a día de los establecimientos, sus trabajadores, el vecindario y los visitantes, generando una creciente sensación de miedo, especialmente a partir de las ocho de la noche.
“"Los comerciantes y el vecindario necesitan una respuesta clara, coordinada y continuada. No se trata solo de seguridad, sino también de convivencia, de dignidad del espacio público y de futuro comercial del barrio."
La propuesta de plan de choque incluye una presencia policial fija con patrullas las 24 horas en la Ronda de Sant Pau, así como acciones específicas contra los comportamientos incívicos y la delincuencia en otras calles como Aldana, Marquès de Campo Sagrado y Parlament. Sin embargo, la asociación subraya que la solución no es solo policial, sino que también requiere una "intervención social sólida" con el refuerzo de los servicios sociales y los recursos de atención a las personas sin hogar y en situación de vulnerabilidad.
Los comerciantes insisten en la necesidad de abordar las causas sociales subyacentes a muchas de estas situaciones para recuperar el barrio como un espacio comercial, vecinal y de convivencia, y reiteran su voluntad de colaborar con las administraciones para encontrar soluciones efectivas, inmediatas, estables y visibles.




