Souvenirs del Papa: de botellas de vino a paños de cocina en la Sagrada Familia

Tiendas de recuerdos cercanas a la Sagrada Familia ofrecen productos temáticos para la visita papal, con bajas expectativas de ventas.

Botella de vino tinto con etiqueta del Papa como recuerdo turístico.
IA

Botella de vino tinto con etiqueta del Papa como recuerdo turístico.

La visita del Papa a la Sagrada Familia genera una avalancha de productos de merchandising, desde botellas de vino hasta paños de cocina, que llenan las tiendas de souvenirs de los alrededores, aunque las expectativas de ventas son moderadas.

La proximidad de la visita del Papa a la Sagrada Familia el próximo 10 de junio ha provocado la aparición de numerosos artículos de recuerdo en las tiendas de souvenirs de la zona. Entre los productos más destacados se encuentran botellas de vino tinto con la efigie papal, paños de cocina, rosarios, bolsas, tazas e imanes, con precios que oscilan alrededor de los 15-28 euros.
A pesar de la variedad de oferta, los tenderos de la zona no prevén un gran incremento de ventas. Juani Vega, encargada de la tienda Rigels, comenta que las ventas de los productos papales son todavía tímidas y que lo que más se ha vendido ha sido un paño de cocina con la imagen del pontífice. Vega también señala que la previsión para el día de la visita es baja, ya que los cortes de tráfico y las restricciones en la zona dificultarán el acceso tanto de clientes como de trabajadores.
Desde otros establecimientos como Emporio Souvenirs, también se constata una falta de interés notable por parte de los turistas. Su encargado, Álex Castillo, considera que el evento podría incluso perjudicar la actividad comercial debido a las limitaciones de movilidad. Castillo prevé no asistir al trabajo el día 10 por estos motivos, aunque mantendrá la tienda abierta.
Los tenderos coinciden en la falta de información sobre el protocolo del día de la visita, incluyendo la retirada de mobiliario urbano y terrazas. Silvia, propietaria de un puesto en la calle Provença, también desconoce si podrá instalar su puesto o acceder al centro con coche, y compara la situación con la visita de Benedicto XVI en 2010, que fue mucho más favorable para el comercio local.
A pesar de la baja expectación local, algunos turistas muestran interés. Erica Oliveros, seguidora del Papa, ha organizado su viaje para coincidir con la visita a Barcelona tras pasar por Madrid. Otras visitantes, como Marta Valdés, lamentan haberse perdido el evento pero celebran estar cerca del pontífice. Un vecino jubilado de Arenys de Mar, Carles, no tiene intención de comprar nada, pero seguirá la misa por televisión.