El acuerdo, formalizado entre el Ayuntamiento de Barcelona y el ministerio de Hacienda, implica la cesión de la propiedad de 62,8 hectáreas de la franja marítima. Esta zona se extiende a lo largo de 5,2 kilómetros, desde la calle Pepe Rubianes hasta Sant Adrià de Besòs, abarcando áreas clave como la zona olímpica y la plataforma marina del Fòrum.
La modificación de la última demarcación de la zona marítimo-terrestre (ZMT) de 2009 permitirá al consistorio tener la propiedad exclusiva de más de la mitad del litoral barcelonés. Se estima que la inversión prevista para los futuros proyectos de transformación de esta zona supera los 100 millones de euros.
Con esta cesión, el Ayuntamiento se compromete a que los terrenos cedidos no se utilizarán para actividades con lucro económico. El alcalde, Jaume Collboni, ha destacado que las actuaciones previstas se centrarán en la adaptación climática, el mantenimiento de las playas y la creación de nuevos espacios verdes para la ciudadanía.




