El verano de 2026 bate récords de calor en Cataluña con 44,1 °C en Vinebre

El Servei Meteorològic de Catalunya confirma el verano más cálido registrado, con veinte jornadas superando los 40 grados en todo el territorio.

Termómetro marcando más de 40 grados en un paisaje seco y soleado de Cataluña.
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Termómetro marcando más de 40 grados en un paisaje seco y soleado de Cataluña.

El verano meteorológico de 2026 ha sido el más cálido jamás medido en Cataluña, según datos del Servei Meteorològic de Catalunya, con temperaturas persistentes y récords de calor.

El municipio de Vinebre, en la Ribera d’Ebre, registró la temperatura más alta del verano de 2026 en Cataluña, alcanzando los 44,1 °C el pasado 8 de julio. Este dato forma parte de un verano que se ha confirmado como el más cálido jamás medido en la región, con una anomalía térmica generalizada y una persistencia del calor sin precedentes.
Durante los meses de junio, julio y agosto, se contabilizaron un total de veinte jornadas en las que al menos una estación de la Xarxa d’Estacions Meteorològiques Automàtiques superó los 40 grados. Esta cifra representa el número más elevado de episodios de calor extremo observados en un mismo verano hasta la fecha.
Vinebre y Alcarràs experimentaron catorce días por encima de los 40 grados. Solo la estación de Lleida-la Femosa registró más jornadas con calor extremo, con quince días. La jornada del 8 de julio fue especialmente intensa en Terres de l’Ebre, con temperaturas que superaron los 42 grados en varias localidades como Aldover (42,3 °C), Ascó (42,3 °C), el pantano de Riba-roja d’Ebre (42,2 °C) y Benissanet (42 °C).
La primera mitad del verano ya había sido calificada como la más cálida desde 1950, con una media de temperatura 3,8 grados superior a la media climática habitual.
Las temperaturas elevadas no se limitaron a las horas diurnas. Varias estaciones registraron noches tórridas, definidas por mínimas que no bajan de los 25 grados. Este fenómeno afectó especialmente al litoral y al valle del Ebro, con registros nocturnos excepcionales en lugares como l’Alfacs, la isla de Buda y el pantano de Riba-roja d’Ebre. Estas altas mínimas dificultan el descanso y la recuperación corporal.
El calor extremo fue acompañado de una notable falta de precipitaciones. El Servei Meteorològic de Catalunya califica el verano de seco o muy seco en gran parte del territorio, con afectación marcada en el Segrià, el Montsià, el Baix Ebre y el Pla d’Urgell. La única excepción fue el Camp de Tarragona, donde episodios de lluvia intensa en agosto permitieron superar localmente la media climática estival.