El verano tuesta Europa: Catalunya, seca como nunca

Las olas de calor y la falta de lluvias han dejado paisajes marrones en Catalunya y en toda Europa, con récords de sequía en el Reino Unido y Francia.

Paisaje seco y amarillento en Catalunya con montañas marrones.
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Paisaje seco y amarillento en Catalunya con montañas marrones.

Las persistentes olas de calor y la ausencia de lluvias han convertido el paisaje europeo, incluyendo Catalunya, en un entorno seco y marrón, con récords de sequía históricos.

Las numerosas olas de calor que han afectado el oeste de Europa desde finales de mayo, junto con la estabilidad de las altas presiones y la falta de precipitaciones, han resultado en un paisaje extremadamente seco en todo el continente.
En Catalunya, tanto los valles pirenaicos como los prados alpinos presentan un color amarillento o marrón, una imagen insólita para el verano, una estación tradicionalmente más lluviosa.
Imágenes del satélite Terra de la NASA permiten visualizar la magnitud del aspecto actual del paisaje europeo.
En el Reino Unido, el verde habitual del verano ha sido sustituido por tonos secos. Según la agencia Met Office, Inglaterra y Gales han registrado el julio más seco en 190 años, con precipitaciones mínimas en varios condados. La mitad de Inglaterra y todo Gales han sufrido episodios de calor extremo desde finales de mayo. El conjunto del Reino Unido ha vivido el tercer julio más seco desde 1868.
Francia también sufre las consecuencias de las olas de calor, con el verano meteorológico siendo el más cálido jamás registrado en el país desde el 1 de junio. El calor extremo y la sequía han secado el paisaje, dominando el color marrón, similar al que se ve habitualmente en la península Ibérica. Los grandes incendios forestales han sido frecuentes, especialmente en la zona de la Gironde.
A gran escala, desde el norte de Marruecos y Argelia hasta Escocia, el color marrón predomina, roto solo por el verde de las zonas boscosas de los principales macizos montañosos ibéricos, los Alpes y áreas de Europa central y Francia.
El mes de agosto será clave para determinar si este 2026 será el verano más cálido registrado en muchas regiones europeas y si las lluvias lograrán reverdecer gradualmente el paisaje.